XXII Caminata Ecológica

  • Fecha del evento: 2022-06-07

"Exigimos justicia ambiental para la protección de nuestra casa común"

En el marco del 5 de junio, en la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, desde hace más de dos décadas, la Caminata Ecológica convoca al pueblo salvadoreño a participar activamente de la defensa de la casa común, especialmente en lo que se refiere al Derecho Humano al Agua y al auténtico cumplimiento de la ley y política ambiental en El Salvador. Este año, el lema de este espacio es: “Exigimos justicia ambiental para el cuidado de la casa común”.

La Caminata Ecológica es organizada por la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de los Frailes Franciscanos, la Alianza Nacional Contra la Privatización del Agua, Mesa Nacional Frente a la Minería Metálica, Mesa Permanente para la Gestión de Riesgos en El Salvador, Mesa por la Soberanía Alimentaria, Movimiento de Mujeres Rurales, movimientos de religiosas y religiosos, organizaciones sociales, ambientalistas, académicas, de investigación y comunitarias, entre muchas otras. 

Por su historia misma, la naturaleza de la Caminata Ecológica es eminentemente pacífica. No busca la confrontación por la violencia, sino el cumplimiento de los Derechos Humanos y Ambientales. Este año volvemos a invitar a la población salvadoreña a sumarse en esta participación popular. La convocatoria se llevó a cabo el martes 7 de junio, a las 08:00 AM, en el Parque Cuscatlán de San Salvador. Luego de la Conferencia de Prensa dada por la vocería de la Caminata, y posteriormente del Acto Ecuménico realizado por las iglesias históricas, se tomó el rumbo hacia Casa Presidencial. Allí se espera que sea recibida la carta dirigida al presidente de la República para que pueda garantizar la legislación ambiental que ya posee el país, sobre todo la gran necesidad del Derecho al acceso al Agua. La Caminata cierra con un festival artístico donde se pueden recordar las palabras del Papa Francisco: «Caminemos cantando. Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten el gozo de la esperanza» (Laudato Si’, 244).

La preparación de la caminata ecológica posee grandes aspectos de lo que ahora conocemos como “método sinodal” (aunque el término es novedoso, la oficina JPIC de El Salvador lleva aplicándolo más de 20 años). Es decir, hay un proceso de escucha por parte de la Oficina, que es la convocante de los espacios. Luego ellos, desde su óptica de movimientos populares, tomando en cuenta la diversidad de movimientos dentro de este espacio, dialogan las relaciones que existen en el ámbito social: las consecuencias en la vida económica y política de las comunidades donde se organizan. Inevitablemente se da a conocer el problema ecológico, puesto que la crisis hídrica, el uso de agrotóxicos o proyectos urbanísticos con graves riesgos para los pueblos suelen ser muy comunes en el país. Esta escucha, a la luz de la espiritualidad franciscana, en armonía con la espiritualidad de otras iglesias históricas, desemboca en una ruta común de objetivos a construir como un solo espacio: Caminata Ecológica, donde todos se apropian de la misión a realizar, la cual se refleja muy bien en el lema de esta XXII Caminata Ecológica: “Exigimos justicia ambiental para la protección de la casa común”. Este proceso de escucha y preparación suele demorar cuatro o cinco meses previos a la caminata.

En el equipo central de la Oficina JPIC de El Salvador se encuentran cinco frailes (dos sacerdotes y tres laicos). Ellos acompañan todo el proceso previo a la Caminata, a través de momentos de oración y participación con los movimientos ambientalistas y de sociedad civil. Los escuchan, les coordinan y toman decisiones compartidas, de tal manera que la Caminata no pierda su horizonte: una manifestación pacífica, que brota de una espiritualidad ecológica, y que tiene un impacto histórico concreto en la legislación y política ambiental del país. 

Al mismo tiempo, es importante remarcar que el propio día de la caminata asistieron frailes franciscanos de toda parte del país: San Francisco Gotera, Santiago de María, El Pepeto, Guadalupe, Planes de Renderos y muchos lugares más, puesto que, por ser tradición, los frailes siempre tratan de acompañar en esta fecha junto a los feligreses de las parroquias a las cuales sirven pastoralmente.

Algunas impresiones sobre la Caminata Ecológica

Al final de esta vigésima segunda edición de la Caminata Ecológica queda una muy buena impresión del trabajo realizado. Pese a las grandes probabilidades de lluvia, la tensión silenciosa de la pandemia aún no superada y el Estado de excepción aún vigente en el país, se respondió con una considerable participación popular. Además, se logró el objetivo principal: por primera vez en la historia de la Caminata Ecológica se pudo llegar a Casa Presidencial a entregar la Carta de demandas ambientales (años se podía llegar hacia una barricada establecida por los Agentes del Mantenimiento del Orden [UMO]). Todavía tendremos que darle seguimiento al verdadero cumplimiento del contenido de la misma, sin embargo, es un primer paso que años atrás no se había logrado dar.

Urgencias ecológicas de El Salvador

Estas son las urgencias en nuestro país. Todas ellas contenidas en la carta entregada en Casa Presidencial:

·     Fortalecer y respetar la Institucionalidad Pública para la gestión ambiental. Esto implica fortalecer el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para poder atender de forma efectiva la demanda de las comunidades en torno a la protección ambiental.
·     Aumentar la Inversión Pública para garantizar el derecho humano al agua y saneamiento como principios fundamentales para una vida digna y una salud adecuada.
·     Promover la suscripción de un acuerdo trinacional y acuerdos binacionales, para la gestión sustentable de las cuencas transfronterizas de los ríos Lempa, Paz y Goascorán.
·     Garantizar el cumplimiento pleno del Derecho Humano al agua a toda la población salvadoreña, en especial a los sectores sociales más vulnerados, modificando la Ley General de Recursos.
·     Frenar el desarrollo urbanístico desordenado con fines comerciales en detrimento de la capa boscosa de nuestras cordilleras.
·     Evaluar con base técnica y científica la construcción de las Ciudades Modelo en el Oriente del país y la zona costera, así como los impactos del proyecto del nuevo aeropuerto y el tren del pacífico.
·     Impulsar acciones para la adecuada implementación de esta ley, especialmente en acciones que corresponden al cierre técnico de minas y al resarcimiento ambiental de las comunidades afectadas.
·     Impulsar y gestionar la aprobación en la Asamblea Legislativa de la Ley Marco de Cambio Climático en El Salvador, propuesta presentada por el movimiento ambiental en el año 2016.
·     Detener la construcción de nuevas centrales hidroeléctricas, debido al efecto negativo que se genera a partir del desplazamiento de las poblaciones y el daño colateral que ocasionan a los ecosistemas, las cuencas hidrográficas y el ambiente en general.
·     Diseñar e implementar campañas y políticas de ahorro y eficiencia energética, empezando por desistir de la minería de criptomoneda que tanto daño hace a la economía y al sector energético del país.
·     Aprobación, en la Asamblea Legislativa, de la Ley de Soberanía Alimentaria y Nutricional y de la Ley de Prohibición de Agrotóxicos
·     Diseñar, aprobar e implementar una Política de Producción Agropecuaria, basada en los principios y lineamientos de la Agroecología.
 
Estas son y han sido nuestras demandas durante décadas, las cuales esperamos sean escuchadas. Por lo demás, hemos solicitamos al gobierno la generación de un espacio de diálogo directo para la realización de las acciones que sean necesarias a fin de construir un país justo, equitativo y sustentable.
 
Paz y bien.
Equipo JPIC El Salvador